El Laberinto de Borges: cuando la literatura se convierte en paisaje

A pocos minutos de San Rafael, un homenaje único a Jorge Luis Borges invita a perderse entre setos, símbolos y viñedos, con mirador incluido y un bistró para cerrar la tarde.


Hay paseos que uno arma con la lógica de siempre —bodega, río, montaña— y después está este, que se sale del molde. El Laberinto de Borges queda en la histórica Finca Los Álamos, y según el portal oficial de turismo del departamento se encuentra a unos 20 minutos del centro de la ciudad de San Rafael. No es un jardín cualquiera con forma de laberinto: es un homenaje pensado con una lógica muy borgeana, donde cada curva tiene una razón de ser.

La cifra que sorprende a los que llegan por primera vez es la superficie: con sus 8700 metros cuadrados, se encuentra a solo 20 minutos de la pintoresca ciudad de San Rafael. Pero lo que realmente lo distingue no es el tamaño sino el diseño: este laberinto de arbustos es el más grande de América Latina y fue diseñado para ser leído desde el aire, ya que sus senderos forman el nombre del autor y símbolos icónicos de su obra. Caminando a ras del suelo uno no lo nota, y ahí está la gracia: hay que subir para entender.

vista aérea laberinto de Borges San Rafael Mendoza
Foto de Juan Coronel en Pexels

Para eso está la torre. Una obra de arte que encierra en sí misma simbología nos invita a recorrer los extensos senderos y disfrutar su vista en altura desde la torre de observación erigida a 22 metros, bautizada en honor a María Kodama. Desde ahí arriba se distingue el reloj de arena, el bastón, el signo de infinito y otros guiños que solo cobran sentido cuando se los mira desde lo alto. La historia detrás del proyecto tiene su propia trama digna de un cuento: en el año 1979, Susana Bombal encargó al diseñador inglés Randoll Coate el armado de un laberinto natural, aunque la idea tardó en concretarse. Años más tarde, en 2001, su sobrino nieto, Camilo Aldao, encontró esa carta revisando cosas viejas de Susana, impulsó ese sueño y lo concretó en San Rafael en octubre de 2003.

Después de recorrer los senderos —que no son tan fáciles de descifrar como parecen, aunque tampoco hay riesgo real de perderse— llega el momento de parar. En el predio funciona un bistró donde se puede almorzar con vinos de la bodega familiar, tomar el té o comprar bebidas, además de una laguna artificial pensada como remanso. Es un sector de paz absoluta con una laguna artificial diseñada con simbología borgeana, ideal para sentarse a leer o meditar. Los chicos, mientras tanto, tienen su propio rincón de juegos, así que el plan funciona para toda la familia sin que nadie se aburra.

San Rafael viene de presentar su propuesta para la temporada, con un enfoque que combina varios ejes al mismo tiempo: una agenda que combina naturaleza, gastronomía, enoturismo, aventura, cultura y actividades para toda la familia. El Laberinto de Borges entra justo en esa mezcla: no es solo naturaleza ni solo cultura, es las dos cosas a la vez, y por eso se sostiene como uno de los paseos más elegidos del sur mendocino durante todo el año.

Si estás pensando en sumar esta excursión a tu itinerario, en Cabañas Paraíso Escondido tenemos la ventaja de la cercanía: instalarte acá te deja a tiro de piedra tanto del laberinto como de las bodegas y los paisajes del Cañón del Atuel. Después de un día entero caminando entre símbolos y setos, nada mejor que volver a una cabaña tranquila, con el fuego prendido y el Atuel de fondo, para cerrar la jornada como corresponde.

Fuentes consultadas: San Rafael Turismo - Laberinto de Borges · El Laberinto de Borges en San Rafael: un destino de lujo - Sitio Andino · Un tributo entre viñedos: el laberinto borgeano de San Rafael - Juan Delicias Magazine · San Rafael se prepara para las vacaciones de invierno - Municipalidad de San Rafael

Foto de Juan Coronel en Pexels

Foto principal: Foto de Maximiliano Andrés Naselli Roldán en Pexels

[25-09-2026] Fuente: Noticia generada automáticamente por IA

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