Paredones tallados por el agua y el viento, formaciones con nombre propio y un embalse turquesa de fondo: así es uno de los paseos obligados si vas a estar en el sur mendocino.
Si hay un nombre que aparece una y otra vez cuando alguien pregunta qué hacer en San Rafael, ese es el Cañón del Atuel. Y no es casualidad: se trata de un corredor natural que el río fue esculpiendo a fuerza de paciencia geológica, dejando a la vista paredes de roca que cambian de color según la hora del día y la luz que les toque. El recorrido se hace por la Ruta Provincial 173, un camino de unos 50 kilómetros que en gran parte es de ripio, así que ya sabés que la aventura empieza apenas subís al vehículo.
A lo largo del trayecto vas a ir cruzándote con formaciones que los lugareños bautizaron hace décadas: el Sillón de Rivadavia, la Ciudad Encantada, el Lagarto y Los Monjes son algunos de los personajes de piedra que te van acompañando. La fuerza del agua y el viento fueron creando formaciones rocosas curiosas como El Lagarto, Los Viejos, Los Monstruos, la Ciudad Encantada, El Mendigo o los Jardines Colgantes, y cada una tiene su propia leyenda para quien quiera escucharla del guía de turno. El broche lo pone el islote conocido como El Submarino, que solo se puede apreciar bien desde un paseo en catamarán por el embalse Valle Grande, con el agua turquesa como escenario.

Un dato para tener en cuenta antes de armar el itinerario: la mayoría de las agencias que operan en la zona ofrecen el circuito como excursión de día completo, con salida desde San Rafael o incluso desde la Ciudad de Mendoza, combinando el paso por el dique El Nihuil, el propio cañón y Valle Grande, con paradas para almorzar y la posibilidad de sumar actividades opcionales como rafting, catamarán o puentes tibetanos según la temporada. Justamente por el estado del camino y porque conocés mucho mejor la zona con alguien que la recorre todos los días, la recomendación de siempre sigue vigente: mejor ir con una excursión guiada que aventurarse en auto particular, sobre todo si es la primera vez que vas.
Las actividades acuáticas —catamarán, rafting, algún chapuzón en la costa del embalse— tienen su temporada marcada: de noviembre a abril es cuando el caudal y el clima acompañan mejor para animarse al agua. Fuera de esos meses el paisaje sigue siendo una postal impresionante, pero las excursiones se enfocan más en la parte panorámica y de trekking. Así que si tu plan incluye meterte al agua, conviene planificar el viaje dentro de esa ventana.
Para quienes se alojan en Cabañas Paraíso Escondido, salir hacia el Cañón del Atuel es cuestión de organizar bien la mañana: estás a un salto de distancia de San Rafael, que es el punto de partida de casi todas las excursiones hacia la RP 173. Después de un día entero entre ripio, miradores y agua turquesa, no hay nada como volver a una cabaña tranquila, con el fresco de la arboleda y el mate esperando en el patio para cerrar la jornada como corresponde.
Fuentes consultadas: Excursión al Cañón del Atuel y San Rafael desde Mendoza - Civitatis · El imponente cañón de Mendoza que combina paisajes increíbles y aventura cerca del río - Todo Jujuy
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Foto principal: Foto de Vanina Sanchez en Pexels
[01-09-2026] Fuente: Noticia generada automáticamente por IA